O LAS AMAS O LAS ODIAS. SIN DUDA QUE PREOCUPARTE SOLO DEL ACELERADOR Y EL FRENO ES MUY CÓMODO PARA CUALQUIER CONDUCTOR. PERO ATENCIÓN, QUE ESTE TIPO DE TRANSMISIÓN REQUIERE SUS CUIDADOS. PARA QUE NO SUFRAN DAÑOS Y LA MANTENGAS EN BUEN ESTADO, SIGUE ESTOS SIMPLES CONSEJOS PARA AUMENTAR SU TIEMPO DE USO Y BUEN RENDIMIENTO.

Las cajas automáticas son muy cómodas para manejar, sobre todo para aquellas personas que les molesta andar pasando cambios, o quedarse pegado en un taco y estar a pura primera y segunda. Los vehículos más modernos poseen cajas de cambios automáticas de última generación o con poleas variables –conocidas también como CVT– lo que proporciona mayor suavidad en el paso de marchas.

En general, existe un mal concepto sobre las cajas automáticas y un desconocimiento sobre ellas, lo que lleva a una mala mantención preventiva, y por consecuencia lleva a la mantención correctiva cuando la falla ya está mermando su funcionamiento.

Una caja automática no necesita grandes cuidados. Lo que sí necesita es saber cómo funciona, saber que posee un líquido o aceite llamado ATF que proporciona presiones dentro del sistema (ejemplo, presión de trabajo y presión de lubricación) por lo cual está sometido a desgaste, lo que lleva a realizar un cambio de éste en determinado kilometraje que lo da el fabricante en su pauta de mantención.

Algunos de los cuidados que debemos tener es cuando enfrentemos un semáforo, esperar la luz verde de este en posición «N», ya que si lo hacemos en alguna marcha de tracción o movimiento lleva a un desgaste de los discos o bandas que tiene la caja automática en su interior. Otro error que se comete es utilizarla siempre en marcha «D», pudiendo utilizar marchas, ya sea para tracción, subidas o bajadas o lo que se conoce comúnmente como enganchar.

 

CONSEJOS PARA UN CORRECTO CUIDADO

Para conseguir un mayor tiempo de vida y mejores prestaciones te entregamos simples consejos que te ayudarán a postergar una visita al mecánico:

  • CAMBIAR EL ACEITE: La mayoría de los usuarios se preocupan de mantener al día los cambios de aceite del motor y el agua, pero se olvidan que también hay que estar atentos al lubricante de la transmisión. De manera periódica se debe revisar que no existan fugas, puesto que una escasa cantidad puede recalentar la caja y resultar con graves consecuencias. Este cambio se debe realizar al menos cada 20 mil kilómetros, ya que el constante paso de marchas contamina el aceite que engrasa y limpia los elementos que hacen funcionar la transmisión. Los cambios de este líquido se requieren para que las piezas funcionen de manera correcta, limpia y con una fricción óptima.
  • ATENCION AL SOBRECALENTAMIENTO: Si esto sucede, hay que cambiar el aceite inmediatamente, ya que la alta temperatura es enemiga de este tipo de cajas de cambio.
  • REVISIONES OPORTUNAS: El auto debiese pasar, al menos, una vez al año por un chequeo mecánico. En ese momento hay que pedir al técnico que revise la transmisión ya que, como todas las piezas de un vehículo, el constante uso provoca desgaste.
  • USA EL PEDAL DE FRENO: Para disminuir el impacto negativo, es recomendable que antes de seleccionar el tipo de cambio para partir, siempre se tenga presionado el pedal de freno. Esto ayuda a que no existan saltos bruscos que terminen dañando la caja.
  • AL MOMENTO DE ESTACIONARSE: Es importante estacionarse alzando primero el freno de mano y después mover la palanca a «P» (Parking). De esta manera, la fuerza del vehículo no va a caer sobre la trasmisión y evita que la palanca se ponga dura cuando se prenda el vehículo nuevamente.
  • CUIDADO CON EL REMOLQUE: Cuando tu vehículo automático sea remolcado, es preferible que esta acción no se haga con otro vehículo porque la caja se dañará al moverlo con el motor apagado. Es mejor llamar a una grúa cama para no arriesgarse.